Conciencia Plena

Estoy convencida de que una condición indispensable para vivir una vida plena radica en la capacidad de introspección, de “recogerse periódicamente”.

Con conciencia plena me refiero a la capacidad de atender a nuestro interior e interiorizar para abrirnos a la vida y tomar conciencia de la propia existencia. La conciencia plena, en cuanto a la capacidad de atender a nuestro interior, nos proporciona la oportunidad de mantenernos vivos y despiertos ante nuestra propia vida. Esta atención interior es el elemento central del crecimiento, un requisito imprescindible para poder transformarse y la postura más importante para una posible curación.

Esta toma de conciencia se puede lograr cuando las personas centran su atención en sí mismas. La percepción del cuerpo, de los sentimientos y pensamientos se coloca así en el centro de nuestra atención y podrán vivirse siendo plenamente consciente del momento.

Centrarse en lo que está sucediendo en cada momento refuerza nuestra capacidad de estar presente y participar. A través de la conciencia plena hallaremos el camino para encontrar mejores soluciones a nuestras cuestiones personales y alternativas más efectivas para actuar que únicamente mediante el pensamiento racional. Nos permite reconocer y comprender las interrelaciones de manera más clara, ya que se experimentan también a nivel emocional-corporal y no solo mental.

Una mentalidad más amable y aceptable no solo nos beneficia, sino que además nos proporciona una comprensión más profunda de nuestras necesidades, motivos y deseos, incluso ante las emociones más dolorosas.

La conciencia plena puede ayudarnos a abandonar condicionamientos y ver las cosas desde una perspectiva más fresca.

Los métodos de la enseñanza de la conciencia plena se han incorporado desde la década de los 70 a los programas de la medicina fundamental (MBSR según el prof. Jon Kabat-Zinn e.o.). La conciencia plena y la meditación han demostrado ser especialmente efectivas en relación con los programas de superación del estrés, esenciales para los conceptos de los tratamientos para patologías causadas por el estrés y como profilaxis para recaídas en caso de depresión.

El Proyecto Recursos

es un estudio sobre entrenamiento mental único en el mundo que ha sido presentado en noviembre por la Doctora y Catedrática Universitaria Tania Singer en el Hospital de la Charité de Berlín. Actualmente, se buscan personas que deseen tomar parte en el ensayo, que comenzará en la primavera de 2013 y que se desarrollará en Berlín y Leipzig.

El objetivo es que, una vez dotadas estas personas profanas participantes de conocimientos psicológicos y neurológicos, así como de métodos contemplativos, mejoren su salud y competencias mentales, reduzcan su estrés y aumenten su empatía, capacidades que cada vez son más importantes para manejar con éxito la vida cotidiana.

Tania Singer es Directora del Departamento de Ciencias Neurológicas sociales del Instituto para las Ciencias Neurológicas y Cognitivas Max Planck de Leipzig.

Más información sobre el proyecto y posibilidades de participación en: http://www.resource-project.org

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Vipassana

Vipassana -la meditación budista del discernimiento- es actualmente recibida con mucho interés por escuelas terapeúticas occidentales y paulatinamente integrada en su repertorio de métodos. Unido a ello está un cambio de percepción respecto a los métodos orientales de meditación. Hasta hace poco tiempo, en occidente se daba por supuesto que el desarrollo mental de las personas estaba unido al logro de un yo estable. En cambio, en la formación meditativa oriental, en este punto empieza otro desarrollo mental importante: el camino para transcender y transformar el yo.

Mientras la psicoterapia convencional occidental intenta superar desvíos “patógenos” de un estado demente asumido como normal, las disciplinas orientales son métodos para cambiar la mente. La meta no es la adaptación sino el pleno disfrute del potencial humano.

Vipassana es un método para descubrir y usa algunos similares a los terapeúticos:

Neutralidad: la atención se entrena para la observación de procesos mentales y físicos: Las reacciones ante estas observaciones no se reprimen sino que se observan de la misma manera.

Libertad de censura: pensamientos, emociones y sensaciones pueden llegar a la mente sin diferenciar o seleccionar.

Abstinencia: la meta es la observación y no el cumplimiento de deseos. Vipassana rehusa la actuación. Así, a cambio de entendimiento y comprensión profunda, se puede desarrollar la capacidad de aplazar el deseo.

Constituírse en testigo: quienes meditan aprenden a ser testigos de su propia experiencia. Ello depende de la capacidad del yo de ser a la vez sujeto y objeto de dicha experiencia, es decir, de la capacidad de retirarse y observar objetivamente qué experimentamos mientras lo experimentamos.

Dado que el discernimiento produce cambios estructurales duraderos en la mente, en la tradición budista este método es considerado como el elemento que libera del sufrimiento.